Polvazos de estrellas

«No pensemos para tener razón»

«No es que seamos insignificantes.
Es todavía peor: pensamos como piojos»

Hace 13.000 millones de años un átomo peta dando origen a toda la energía y la materia.

La gravedad junta cúmulos de gas y aparecen las primeras estrellas que se unen en pequeñas galaxias. Durante miles de millones de años esas galaxias nacen y mueren en tremebundas mascletás que escampan por el universo los materiales que cocinan en sus entrañas.
Nuestra sustancia.
Los elementos con los que follamos cuando follamos, piensa en el sudor, la saliva, la chicha, el semen, la sangre, las lágrimas se hornearon en las entrañas de las estrellas. Como proclamaba el pelazos de Carl Sagan:
somos
«polvos»
de
estrellas.

Nuestro sol, ese de cada mañana, comienza a brillar hace unos 4.500 millones de años. La Tierra se forma poco después por el acrecimiento de planatesimales. Nada del otro jueves, una corrientita bola de magma a la que nadie saca a bailar.

No por mucho tiempo, porque hace 4.400 millones de años un planetoide denominado Theia le endiña un buen viaje. Los escombros dispersados por ese impacto formarán la Luna.

Los gases que emite la corteza durante su enfriamiento y la actividad volcánica generarán la atmósfera primigenia de la Tierra. Dióxido de carbono, metano, amoniaco y vapor de agua. La condensación de ese vapor de agua, unida al hielo y al agua líquida que los asteroides y cometas aportarán a la parranda, gotearán los océanos.

Continentes, atmósfera y agua.
Ya se nos va cociendo el potaje.

Hace 4.000 millones de años el núcleo del planeta cristaliza y consolida su campo magnético.
—Somos inquilinos de un imán—.
Y 500 millones de años después aparecen las primeras formas de vida unicelulares, moléculas de RNA autorreplicantes.

Hace 3.400 millones de años se expanden los estromatolitos, una especie de chimeneas de oxígeno. Y hace 2.000 millones de años, en una atmósfera ya oxigénica, a los simplones y soseras organismos unicelulares les da el puntazo de complicarse: empiezan a venir de serie con núcleo, mitocondria, ribosomas, aire acondicionado y salpicadero a juego con el color elegido.

Hace 1.800 millones de años se forma el primer supercontinente, Columbia. Luego le tocó tanda a otro, Rodinia, que hace unos 720 millones de años se fragmentó a causa de una glaciación global, o eso se cree, (¿qué sería de la ciencia sin sus buenas dosis de fe?): la teoría de la Tierra Bola de Nieve.

Hace 540 millones de años se produjo lo que se ha dado en conocer como la explosión de vida Cámbrica. La vida se multiplica como solo está al alcance de la vida. Aparecen los primeros pezqueñines. Sin chiringuitos playeros.

Hace 460 millones de años esto está petao: invertebrados, corales, braquiópodos articulados, bivalvos, nautilos, trilobites, estrellas de mar. Y peces ya con mandíbula. También asoman sus narices clorofílicas las primeras plantas verdes. Y los hongos.

Pero lo imperecedero no ha sido patentado todavía. Hace 440 millones de años sobreviene la extinción masiva del Ordovícico-Silúrico. Estiman los estimadores profesionales que el 85 % de las especies la cascaron. A tomar por culo la explosión de vida cámbrica.

5 extinciones masivas se han sucedido durante los 3.500 millones de años que la vida lleva amueblando el planeta Tierra.
5 extinciones en las que el 96 % de las especies se fueron al garete.
Y vuelta empezar.
Es lo que tiene la vida; que se perpetúa en un terco volver a empezar.

Hace 400 millones de años ya desteñían los príncipes azules, los anfibios. Entran en escena los árboles primitivos. Y los primeros vertebrados terrestres. Por los mares los tiburones celebran que aún falta la hostia bendita para que Spielberg colee.

Segunda extinción masiva, la del Devónico-Carbonífero. Hace 360 millones de años. El 82% de las especies a criar malvas.

Aunque de nuevo se remonta el vuelo. Hace 300 millones de años abundan los insectos de tamaño de película de serie B. Primeros reptiles. Y bosques de helechos. Y anfibios a tutiplén. La flora del carbonífero es reemplazada por gimnospermas con estróbilos (en entendible: plantas con semilla) y los primeros musgos.

Pues eso, la vida liada a lo suyo. Se forma el supercontinente Pangea. Y hace 250 millones de años (mes arriba o abajo, que quien se emperra en ser exacto acaba pecando de exactitud) pide la vez la tercera extinción masiva: la del Pérmico-Triásico. El 95% de las especies al carajo.

A levantar de nuevo el castillo de naipes.

Se facturan los primeros dinosaurios. Pero muy Micro Machine todavía. Los dinosaurios no dominarán la tierra hasta después de la cuarta extinción masiva, la del Triásico-Jurásico, hace unos 210 millones de años, que dejará vacíos los suficientes nichos ecológicos para ellos. Pangea, el supercontinente en boga, se fragmenta en Gondwana y Laurasia.

Y sí, hace 140 millones de años los dinosaurios campan a sus anchas y estrechas. Hay bichos de esos para venderlos a euro el puñao. Y correteando entre sus pezuñas nuestros abueletes, los primeros mamíferos placentarios. Marsupiales ya había. Primeras aves. Primeras plantas con flores. Proliferan los insectos.

Hace 65 millones de años los continentes casi han adoptado la configuración actual. Y en plena efervescencia animal y vegetal, se repite la línea argumentativa cual temporada de Walking Dead: quinta extinción masiva, la del Cretácico-Terciario, en esta ocasión a consecuencia de un meteorito que se casca una carambola donde el Yucatán. El 76% de las especies desaparecen. Los dinosaurios pasan a ser inhumado negocio.

Hace 55 millones de años la India se incrusta con Asia. Las familias modernas de animales y plantas se establecen. Rápida diversificación y evolución de la fauna, especialmente la mamífera.

Los primeros simios y la hierba asoman de la manita hace unos 5 millones de años. La casualidad rara vez es casual, Dios los cría y ellos se fuman.

Situémonos en África; la Gran Falla del valle del Rift forja dos ecosistemas. Los simios de la vertiente oriental, húmeda y boscosa, seguirán siendo simios. Y tan contentos. De esa rama proceden los actuales chimpancés, gorilas, orangutanes y un cuñado que tengo en Navalmoral de la Mata, provincia de Cáceres.

Pero los simios que han quedado aislados en la vertiente occidental, donde la lluvia escasea, irán perdiendo gradualmente el hábitat arborícola.
Y se verán abocados
—a la fuerza ahorcan—
a poner pie en tierra.

Bienvenidos a los albores de la humanidad.

Puesto que estos monitos no son los más fuertes ni los más veloces, o se doctoran summa cum laude en listeza o se la meten doblada.

Surgimiento del Australopithecus: hace 4 millones de años.
Surgimiento del género Homo Habilis: hace 2,5 millones de años.
Surgimiento del Homo Ergaster, del Homo Erectus, del Homo Antecessor: hace 1,5 millones de años.
Surgimiento del Homo Heidelbergensis: hace 500.000 años.
Surgimiento del Homo Neanderthalensis: hace 200.000 años.
Y el rey del mambo: el Homo Sapiens. (Ese, ese, el mismo que usa la inteligencia para no pensar).

Ya con el fuego dominado y aficionados a la manualidades y el bricolaje nos precipitamos, hace unos 10 milenios, en el Neolítico. Se desarrolla la ganadería, la agricultura, todo muy ecológico porque todavía no se ha fundado Bayern.

Hace 7.000 años le averiguamos el tranquillo a la metalurgia y cortamos entre fanfarrias y confetis la protocolaria cinta inaugural de la Edad de los Metales. La del cobre, el bronce, el hierro. (Cuestión de chapa y pintura, porque a pesar de haber superado la Edad de Piedra, nos mantenemos en la Edad de las Pedradas). Se perfecciona la artesanía, la cerámica. ¿Y qué cojones hago yo con este pestiño de vasija tan chuchurría que he cocido? Pues se lo vendo al cateto de mi vecino del quinto.

Voilà, el comercio.

Hace unos 5.000 años, pum, la escritura. Damas y caballeros, ya «semos» históricos que dijo aquel.

Las primeras civilizaciones fluviales y los primeros imperios se van sucediendo o coexistiendo. India, Egipto, Mesopotamia, Hititas, Era Minoica, Edad micénica, las primeras dinastías chinas…

Los griegos se la pelan filosofando entre batalla y olimpiada. Las Guerras Médicas ocurren en el 499 a.C. Y las del Peloponeso del 461 a.C. al 405 a.C.
Roma se funda en el 723 a.C.
Y del 334 a.C. al 323 a.C. Alejandro Magno se monta su fin de semana senderista por Asia.

En el 27 a.C. Roma se nos hace imperial y en el 0 a.C?/d.C? acaece el primer caso de fecundación in vitro del que se manejan datos requetefidedignos: Jesús de Nazaret.

En el 223 los bárbaros barbarean.
Y luego Bizancio. Y luego Mahoma. Y luego la Edad Media.
Sobre el año 1000 las Cruzadas.
Marco Polo se patea China del 1271 al 1295.
Y alrededor del 1300 los mongoles.
Esplendor Inca y Azteca del 1300 al 1500. Esplendor que se oxida bastante en el 1492.
Revolución Francesa en el 1789.
Ah, y en 1917 la Revolución Rusa.
En 1914 la I Guerra Mundial. Y dado que no nos quedó demasiado lucida, organizamos otra en 1939. Será por ganas de patrocinar guerras mundiales.

La descolonización africana, la guerra fría, la caída del muro de Berlín, el comunismo capitalista de la China del siglo XXI… En fin, hasta hoy, lunes, 21 de septiembre del año 2015, que a eso de las 5 de la tarde y 14 minutos una tipa llama a la puerta de casa:

«Permet-me que em presenti: em dic Mabel i voldria parlar-te del que representarà per a la nostra nació les properes eleccions al parlament de la Generalitat. Ens hi juguem tant! Eh, tens un moment?».

Un momento.
Me pregunta que si tengo un momento.

Que seamos pequeños se admite
—a fin de cuentas el tamaño nos vino impuesto—
lo imperdonable es que pensemos como piojos.

«Lo siento, Mabel, las patrias no me incumben.
No padezco nación.
Yo, permíteme que me presente, me llamo Antero
y soy una absoluta insignificancia
hecha de polvazos de estrellas».




Agarraos los machos porque cargo con otra de mis pamplinerías.
Ahí os dejo un documental para ver en pareja. Sí, en parejita quinceañera (no os escudéis tras vuestras edades, que los mejores quince años se disfrutan traspuesta la cuarentena) haciendo encaje de bolsillos y alterando a vuestro libre albedrío los dialectos cosquilleros. Este documental supera en hermosura a la comedia romántica que más os moje los ojos y las bragas.

En dos horas asistiréis a todo.
Un todo de llavero.
Un todito.
Desde "el principio de los comienzos iniciales" hasta la hora en que vosotros dos, apalancados en un sofá, sumáis pálpitos a la cadena de la vida.

Solo una petición.
Me lo debéis por las horas que le he metido a esta tontá.
Cuando termine,
dedicadle una estrella al universo.





Y cierro.
Doncellas y donceles: follad o acabaréis patriotas de algo.


3 Comentarios:

P MPilaR dijo...

Con la venia,
porque sin ella, imposible,
folletos.
Yastá

Bs

Ficticia m dijo...

Si nos explicasen TODO así de fácil, rapidito y bien en el cole seguro que nos lo aprendíamos mucho mejor.
(No sabes cómo me he reído, mil gracias).
Besitos.

jonhan dijo...

Es una mezcla entre la hostia y adorable, cómo lo explicaría yo sin enseñarme. Esto debería volar.

Textos del CdC bien peinados


Y en LEKTU

Paisajes y paisanajes

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