La ganancia de la pérdida

«La frontera no sucede en la frontera.
La frontera la pintan en las capitales»

¿Estás dispuesto a dejar de ser
lo que eres para ser conmigo algo distinto
a lo que somos
ahora?

Al grano: ¿estás dispuesto a perder?


                    * * *


¿Para qué un mestizaje capón, alterado genéticamente,
que no arañe las cortinas,
a juego con la cubertería,
consorte amaestrado, acariciable, comodón?
¿Para qué un mestizaje que no desquicie a los míster Proper
y sus posavasos?

Un mestizaje que deje la casa tal como está
¿para qué?


                    * * *


He ahí la prueba del algodón que desenmascara
al racismo mansamente correcto,
a los cruzados de las patrias,
a los paladines de una lengua acosada,
de un país sitiado.

Maquinan un mestizaje aséptico,
de pasillo de hospital,
señalizado con líneas que erradiquen los pérfidos extravíos
—van, están y vuelven
sin riesgo de viajar—. Un mestizaje
homologado por la UE
y testado por las corporaciones cosméticas,
que eyacule dentro de los cauces profilácticos,
que no nos pringue,
no nos infecte,
no nos trastorne.

No nos preñe.

Respetuoso
con las menopáusicas porcelanas heredadas de la yaya.


                    * * *


¡Cómo pueden amar lo limpio
los nacidos de placenta!
¡Cómo pueden reverenciar el intacto plástico
los viscosos
y sangrantes!


                    * * *


Pretenden un parto de campaña publicitaria del BBVA,
tolerado por los censores de Walking Dead,
muslos ensabanados,
suprimidas las escandalosas perspectivas de la dilatación,
y el recién parido, recién plastificado
y carente de genitales.
Pretenden coños que atufen a lavanda.
Pollas con horarios.

La vida higiénica pretenden.
La domada.


                    * * *


La mezcla, la fusión de culturas
—grado máximo de vida—
es pringosa.
Sucia.
Chabolera.
Sin orden ni concierto.
Sin límites.
Sin mástiles.
Sin fe.

Ofensiva.


                    * * *


¿No?
¿No estás predispuesto a la pérdida?

Entonces no crees en el mestizaje,
coñito rancio y virginal,
entomólogo a sueldo del Departament de Cultura
que te llenas la boca de mariposas pinchadas y remuertas.
Palabras que no pesan.
Pose.
Lenguas de silicona aleteada.


                    * * *


Por Satanás bendito,
como domestiquen al mestizo,
como al mestizaje lo envasen en cadenas de montaje
y lo etiqueten según reglamentan los reglamentados,
como lo desparasiten y le recojan las caquitas
y lo vacunen
y le inyecten el chip identificador de TV3…

¿para qué la esperanza?


                    * * *


Y se pierde para ganar.
Movimiento.
Horizonte.
Futuro.
Camino.

Y se pierde para estar vivo.

Porque la vida es, ha sido, y será, movimiento.
Porque la vida es, ha sido y será, mestiza.
Porque la vida o es puerca y mestiza

o enferma y concluye.


                    * * *


¿No?,
¿tan intocable te consideras, párvulo talibán,
tan encarnación del espíritu milenario de un pueblo,
tan adalid del estelado himen de tu patria,
tan eterno,
tan inmutable

para que la pérdida te sepa a derrota?


                    * * *


Mi estimada insignificancia:
no te sientas en peligro
—germen de todas las guerras—.
No te erijas en defensor de nada
—germen de todas la guerras—.
No idolatres a quien te trata de importante
—germen de todas las guerras—.

Sé lo que eres.
La nimiedad que no les sirve.
Lo finito e indomable.
Lo bendito.
Lo que no ha sido engullido,
carne tuya que vive y muere,
y gotea en polvo del camino.

Sé lo diseñado para la vida.

Lo que comprende —no con el pensamiento varado—
que cuando se entrevera,
ensambla,
cruza,
mezcla,
trenza,
pringa,
folla,
traba

nace y gana.








Nicolai Howalt

Sabe más la diabla por mal follada que por diabla

«Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, señor juez»

Como era un satánico empadronado en el mismo Infierno (me guardo para mí la barriada) pillaba unos pedos apocalípticos con dos chupitos de agua bendita. Y durante uno de estos viajes astrales Javi el Jebi se dijo: tate, esta es la mía. Se atrajo a la causa a un seminarista costeándole una maratón de mamadas y empezó a pasar agua bendita entre los adeptos, grupies y fanáticos de su banda jebi canalla: Arriquitaun Mefistofélico.

Éxito a porrillo. Su mercancía flipaba al yonqui más gourmet. En dos años escasos, Paquito, el seminarista, pasó de bendecir cuatro botellas de La Casera por semana a hacerse callo en el sobaco de santiguar bidones en una fábrica abandonada donde curraban a destajo 15 simpapeles ―tras fagocitar el comunismo de la República Popular China este era el cromo que le faltaba al sistema capitalista: producción industrial de agua bendecida―. Y dado que el brebaje requería como condición previa para trasponer a Plutón que el Pedro Duque de turno abrazara la fe satánica, los seguidores de la banda Arriquitaun Mefistofélico aumentaban a calcado ritmo. En la “XXVI gala Acero Inoxidable” patrocinada por la revista “Heavy por un tubo” Javi y los suyos obtuvieron sin bajarse del autobús el premio a la revelación del año.

Las actividades mercantiles en las que se enfrascó Javi ―supongo que os descubro que la lluvia moja― no están sujetas a ningún tipo de legislación, copyright, registro de patentes, tribunales de la competencia o demandas por monopolio. Más bien suelen desarrollarse sobre una escenografía ruinosa y postapocalíptica donde todo el poder legislativo, judicial y ejecutivo —y cualquier otro fleco fáctico— lo acapara quien endiñe la hostia con mayor nivel de decibelios. ¿Que dos piltrafillas te copian el bisnes? Pues vas a su local y les tronchas las piernas. ¿Que una de las mafias serbias más chungas a este lado de occidente se presenta en tu destilería sacra con el propósito de plantearte una OPA hostil? Pues intentas negociar un porcentaje. En el caso que nos ocupa las fluidas y amables conversaciones se cerraron en un 30-70: el 70% de los beneficios para la recién elegida directiva serbia que copaba el nuevo comité de empresa y el restante 30% para Javi.

Javi se empasó la clavada porque de haber tensado las negociaciones o cedido acojonado el chiringo lo hubieran embutido a cachitos en uno de los bidones de ”water holy”. Primer Mandamiento que encabeza el Decálogo del Intachable y Perpetuado Mafioso: los cabos sueltos para tu puta madre; si sabes de qué va la película perteneces al reparto de la misma y estás tan pringado como sus productores ejecutivos. O de lo contrario te eriges en un posible problema. Y a este respecto el Segundo Mandamiento del Decálogo del Intachable y Perpetuado Mafioso es categórico: terminantemente prohibido que un «pokemon posible problema» evolucione a «pokemon problema». A Javi le tocaba, por tanto, comprar vaselina, inclinar japonesmente la chepa, pronunciar en serbio «sí, bwana» e invertir ingentes horas extras en elaborar un mutis por el foro. Tarea entre imposible y quimérica si nos atenemos a los Mandamientos Primero y Segundo del Decálogo del Intachable y Perpetuado Mafioso. A menos que te llames Javier Parrado, seas el guitarrista solista de Arriquitaun Mefistofélico y acumules conocimientos sobre ecosistemas canallas para que te contrate el National Geographic Wild.

¿Y cómo se cocina eso de tangar a un organismo al que le pendulea un escroto jurásico y posee un pie jurásico que cuando menos te lo esperes te puede propinar un pisotón jurásico que iguale el impacto del meteorito que se fumó a los inquilinos del Jurásico? Poniendo en práctica una de las estrategias evolutivas homínidas más exitosas en lo relativo a servidumbres a caciques, caudillos, reyes, dictadores, magnates y directores generales de TV3: pareciendo tonto. Cuando observéis a un tonto revolotear indemne en torno a un Spinosaurus o Megalodón solo hay dos explicaciones: o es un imbécil inofensivo o es más listo que el gigantópodo.

Y envuelto en un halo de inocua tontez Javi el Jebi comenzó diseñar su truco de escapismo bautizado para sus adentros como «si quiero llegar a los sesenta tengo que matarme antes». Fase previa, proponerle al boss una innovadora idea que expandiría el negocio: abrir una satánica destilería de agua bendita en mitad del Vaticano. Por aquellos latifundios los costes de producción se reducirían y aumentaría la pureza del material con lo que se multiplicaría el margen de ganancias. En las cortes mafiosas la propuesta de desmesurados beneficios equivale a esas sustancias analgésicas segregadas por los peces rémoras, sanguijuelas y demás garrapatas que insensibilizan una zona del anfitrión y les permiten incrustar sus órganos adherentes. Ok, menos metáfora y más manteca: que la maniobra de distracción atenuaría el marcaje de los centrales serbios concediendo a Javi cierta libertad de movimientos clave para ir ubicando las piezas con las que interpretaría su «hasta luego Lucas».

Javi el Jebi capitaneó entusiasmado la estrategia expansionista ―paripé verídico de pies a cabeza, os recuerdo que solo la verdad engaña― y cuando sus jefes estaban a punto de cortar las cintas e inaugurar las nuevas instalaciones vaticanas, inspiró hondo y recibió al morlaco a porta gayola. Un cadáver comprado al peso, ciertos atrezos personales (cartera, ropa, extracciones de piezas dentales), un accidente en coche y un incendio del copón. Sin orillar varios meses camuflado en una pensión para yonquis mientras comprobaba que los boys scouts yugoslavos asistían a su funeral, daban por buena la versión de los hechos y no ponían la ciudad patas arriba meando magma volcánico. Entonces, y solo entonces, espaldas relucientes, tocaba pirarse con aquellos ahorros que Javi guardaba bajo el colchón, jamás de los jamases con el grueso de su blanqueada pasta bancaria que quedaba para el saqueo de las hordas balcánicas. Vivir sin estrechuras y poder contarlo: he ahí los dos máximos títulos continentales a los que aspira el lumpen delincuente.

¿Familia, pareja? Cero patatero. Paquito y componentes de la banda Arriquitaun Mefistofélico lloraron la muerte de Javi hasta con el ojo del culo. Claro que los amigos molan, y una piba que te ame, y un hijo que te haga babear, y una peña de aficionados a la Ponferradina FC, todas esas relaciones salan la vida, de acuerdo, pero cuando te juegues el pescuezo con unos tipos que engullen clavos y los cagan doblados corta cualquier lazo y pide menú para uno. Y en el supuesto de que te salga el tiro por la culata al menos ten la gallardía de comerte la bala a solas.

Del resto del cuentecillo se encargan en primer lugar los mitómanos adeptos a Arriquitaun Mefistofélico. Seseras conspiranoicas que, aún hoy, sostienen que Javi no la diñó en el accidente y que en un garito de Pozuelo de Alarcón escucharon a un guitarrista yayuno con un punteo muy parecido al suyo. Y en segundo lugar el homenaje que en “Heavy por un tubo” rindieron a la banda Arriquitaun Mefistofélico al conmemorarse los 25 años de su disolución y el concierto despedida en honor de Javier Parrado. Reportaje que tras pasar revista a la trayectoria musical y la oscura trastienda de la banda concluía citando el Tercer Mandamiento del Decálogo del Intachable y Perpetuado Mafioso (que por una de estas misteriosas casualidades coincide de pe a pa con el también Tercer Mandamiento del Decálogo del Cuento No Empalagoso): en determinados ambientes y circunstancias un final feliz nunca ha de parecerlo.








Andrew Savulich

Diccionario Fraseológico Documentado de los Dimes y Diretes de Malcuernilla del Álamo Alto

Manual muy propio para entenderse con su paisanaje como las personas que son personas: hablando.

UN COMPLEJO. Aplíquese este dime y direte a cuando no acertamos a comprender lo que nos habla el paisano aunque las palabras se le entienden una detrás de la otra.

En el suponer que Marcial nos confesara:

          «Le he cogido repelús a decir Baracaldo».
          «En mi familia no cagamos en domingo».
          «Yo mezclo vino con gaseosa con el paraguas abierto».


Cabe responder:

          «Eres un complejo, Marcial».



CRECER ES OBRAR DIFICULTOSO. Dime y direte que manifiesta morriña de aquellos entonces en donde éramos rapaces faltos de conocimiento del mundo y sus reversos tenebrosos, y todo era un pestañear sin gastar intención ni ponerse en la cuenta, y llamábamos «Almorrana» al perro por vender gracias y no haber pesado todavía la palabra.

En el suponer que Marcial nos confesara:

          «Qué envidia los críos. A mi edad todo es “empreocuparse” y perder el sueño».

Cabe suspirar profundo y responder:

          «Crecer es obrar dificultoso, Marcial».



EL QUE VIAJA SE MUERE IGUAL. Viajar desocupa de personal los pueblos y está muy estudiado por todas las ciencias que no agranda la salud. Utilícese para rechazar las invitaciones que tengamos atravesadas.

En el suponer que no nos apeteciera la propuesta de Marcial:

          «Vente al estanco a por tabaco».

Cabe responder:

          «El que viaja se muere igual, Marcial».

A Marcial se le murieron dos tíos abuelos viajando. No los rozó en demasía pero eran familia y los dimes y diretes sobre este particular pudieran empujarlo a bravo, depende del vino que arrastre. En caso de que embistiera —está en su derecho, la familia es familia aunque la queramos despeñar— invoque este Diccionario Fraseológico patrocinado por la concejalía de cultura de la villa, que lo peripuesto del ayuntamiento y sus membretes oficiales le causan impresión y pudiera ser que se aplacase. De no surtir efecto salga corriendo y acójase a sagrado en la iglesia.

A Marcial le asusta la iglesia. Una tarde echó la meada junto a don Luis, el párroco, y el badajo de borrico de este le pareció rabo de Satanás. Desde entonces no pisa la iglesia por creerse que el Maldito, transfigurado en don Luis, la ocupa en arriendo y que durante cada comulgar ceba a la parroquia con las mantecas del Anticristo.



DIOS EXISTE PORQUE LE SALE DE LOS COJONES. Dime y direte con el que se zanja una conversación en el supuesto de que el otro paisano se nos esté, por tontería o mala fe, trepando a las barbas. Empléese también para no ofrecer explicaciones, que a quien demanda una explicación no lo mueve entender la respuesta sino corregirla. Y que no rezarle a Dios no tiene por qué condenar al Infierno, allá cada cual con su gusto al salar, pero venir a tocarnos las colgaderas vaya que sí.

En el suponer que Marcial nos diera por saco repetidamente:

          «¿3x3 siempre es 9?».
          «Que sí, Marcial».
          «¿Siempre?».
          «Que sí, Marcial».
          «¿Y debajo del agua?».
          «También, Marcial, 3x3 es 9 debajo del agua».
          «¿Y lloviendo?».
          «Igual que al solano».
          «¡Qué misterio las tablas de multiplicar! ¿Y si me encaramo al cerro del Mular,
          4x4 sigue siendo 16?».


Cabe responder:

          «¡Ea, Marcial! ¡Que Dios existe porque le sale de los cojones!».



ESOS SUELOS NO NOS SOSTIENEN. Con este dime y direte se pone de manifiesto que el tema de conversación ni nos va ni nos viene, ni nos da de comer ni nos quita el hambre, y que estamos encaprichados por vagueo con la charla cuando lo que nos sobran son obligaciones y asuntos de más sustancia.

En el suponer que Marcial nos saliera con que:

          «Yo no me creo que se allegasen a la luna».

Cabe responder:

          «Esos suelos no nos sostienen, Marcial. Y echa un ojo que las Genaras vienen de paseo y
          están tan bonitas como soles de Levante».


Marcial anda muy sentido con la mayor de las Genaras. Y pudiera suceder que un requiebro a Amalia, la mayor, le sentase peor que mentar a sus dos tíos abuelos muertos de un viaje. Ante cualquier mal pronto, recordamos, primero el ensalmo del ayuntamiento y luego echen a correr hasta la iglesia.



PRONTOS / IDEAS / POSTURAS / BAILES DE BORRICO ESCOCÍO. Dime y direte donde se retrata el comportamiento del borrico que en plena estación del juntamiento anda muy garañón, pero al no rondarle hembra se restriega el badajo contra tapias y vallados provocándose múltiples escoceduras y arañazos.

En el suponer que Marcial nos pidiera opinión sobre una copla que le ha dedicado a Amalia:

          «Amalia de mis entrañas,
          ¿por qué no jugamos al teto;
          tú te agachas y yo te la…».


Cabe responder antes de que Marcial cierre la rima:

          «¡Tienes ideas de borrico escocío, Marcial!».



CUANDO LA VIRGEN SE ECHA A PUTA. Refiérese al asombro que nos produce el sujeto que no ha matado una mosca en su vida y la tarde que le pega un mal volunto carga la escopeta con postas de jabalí y se lleva por delante a cuarenta y cuatro.

En el suponer que Marcial nos demandara:

          «¿Por qué la Amalia rondará tanto la casa del maestro?».

Cabe responder:

          «Pues sí que ha refrescado esta noche, Marcial».

En este suponer hay que responderle a Marcial lo señalado. Insistimos, lo señalado. Rogamos no replicar con el dime y direte que pertoca porque entonces no habrá basílica de San Pedro o colegio cardenalicio con cipotes como horda satánica que nos valgan.



ESCRIBIR LA BIBLIA MEANDO. Alude a tarea imposible por inútil, porque una meada no da para tanto, pero en la cábala de que se nos pusiera en la voluntad hacerlo y dispusiéramos del terreno y tras mucha perseverancia y práctica lo lográramos… ¿a qué tanta cabezonería? Con los primeros de mayo aguaceros la caligráfica meada al carajo.

En el suponer que manejásemos noticias de que Julián, el maestro, le anda a la Amalia y la tiene con el seso calentado de tanta copla leída y se nos viniera Marcial y nos dijera:

          «Voy aprender a leer para así tener conversaciones instruidas con Amalia».

Cabe responder:

          «Vas a escribir la Biblia meando, Marcial».

Lo ya mentado; el ensalmo y si fuera menester una carrera hasta la iglesia.



SI LA ABUELA HA SALIDO DE ESTA LLEGA A MINISTRA. . Aplíquese este dime y direte a cuando le deseamos una larga vida al paisano que le ha ido de un pelo y se ha visto con las malvas florecidas en la tripa.

En el suponer que Marcial, blanco como la leche, nos dijera:

          «La coz de la mula me pasó a un dedo de la sien».

Cabe responder:

          «Venga, Marcial, recobra el color, que si tu abuela ha salido de esta llega a ministra».

Origen del dime y direte: Francina Galiano fue una vecina de Malcuernilla allá por cuando Isabel II regía las Españas. Ya anciana se cayó del campanario porque era mujer moderna y le gustaba mirar estrellas con un telescopio. Aunque quedó muy impedida sobrevivió al batacazo para admiración del pueblo y de un secretario de la corona que lo estaba censando. Este pasó nota del portento a la capital donde los clérigos que cloqueaban en torno a la soberana solicitaron el traslado de Francina por creerla milagrera. De esta forma Francina Galiano acabó en la Corte madrileña de la época, encamada, con el habla muy escueta, sin responderle la mitad diestra del organismo, pero convertida en una de las favoritas de Isabel II a la que remediaba las escoceduras, sangrías y dolamas propias de las hembras por ser también su regia persona muy aficionada a los telescopios, los campanarios y mirar estrellas.



MORIRSE PARA ADENTRO. O pensar. Que cuando al pensar no se le saca utilidad, no es pensar, es estarse quieto parado. Y tales composturas y decaídos ánimos, aunque sin ataúd y mortaja, mucho tienen de estar enterrado.

En el suponer que Marcial nos declarara:

          «La Amalia me ha nublado las entrañas. No me la llevo al olvido».

Cabe responder:

          «Resucítate a la vida, Marcial, y deja de morirte para adentro».



QUERER DONDE NOS QUIERAN. Que lo peor de sembrar en piedras no es no cosechar nada, sino el tiempo que te tiras creyendo que cosecharás algo. En asuntos de amoríos ningún dime y direte atina tanto como este, porque en las novelas y parientes inventos se podrá querer con el corazón, pero aquí abajo, donde los eruptos y el peerse, hay que querer con la cabeza que para eso nos puso Dios el entendimiento en ella.

En el suponer que Marcial nos revelara:

          «La Venancia, la pequeña de las Genaras, me parece que me ríe las gracias».

Cabe responder:

          «Hay que querer donde nos quieran, Marcial».








David Seymour

Consultorio radiofónico del licenciado César Poco (VI)

Distinguido y respetabilísimo licenciado:

mi cuñado se me monta a coscoletas y quiere ver mundo; que si el sagrado Ganges, que si las estepas siberianas, que si la reserva natural de Masái Mara. Me embauca porque tiene un verbo facilón y puñetero. Y allá que vamos. Pero he cumplido los 78 años, señor César, y no tengo ya el turismo para muchos porompomperos. Pese a que pongo interés y coraje, se lo aseguro, rondando Pozuelo de Alarcón, a unos 3 kilómetros de mi pueblo, me decae el ánimo y escupo los puercos alquitranes de una vida de fumador.

Y lo lamento hondamente puesto que el mundo, por lo que cuenta mi cuñado, debe ser muy lindo; esos atardeceres sobre la Acrópolis o el Machu Picchu, ese atronador chicharreo del desierto del Kalahari. ¿Qué me aconseja, don César?, ¿ponerme en forma?, ¿recurrir al dopaje para incrementar mi aguante?, ¿pedir a mi cuñado que se conforme con las pedanías de nuestra localidad que si bien no alcanzan las exuberancias de otros parajes andan bien servidas en cuanto al encanto de lo pueblerino y pintoresco?

Quedo a la espera de su parecer.
Un abrazo.
Lolo99.








www.streetartutopia.com

Consultorio radiofónico del licenciado César Poco (V)

Señor César Poco:

el motivo de mi misiva no es otro que rogar su amparo y consejo ante el profundo desasosiego que me causa un reciente descubrimiento: creo que me he enamorado de mi esposa.

Los primeros síntomas se hicieron patentes un mes atrás. Un lunes. Mientras se cambiaba de zarcillos en el tocador de nuestro dormitorio se recogió el pelo y algo me zarandeó el alma. Me pareció un ángel. De carne y sexo. Desde entonces el asunto ha ido a más y en la actualidad es un perder los ojos cuando alguna de sus pecas destella entre los resquicios de su ropa, el cuello, el canalillo, o cuando me pregunta columpiando una sonrisa si me ha comido la lengua el gato, «¿te pasa algo, Pepe?, ¿por qué me miras tanto?».

Llevo 16 años casado y nunca había experimentado una emoción ni remotamente semejante. Le confieso que estoy asustado. He recurrido a mis amistades pero soy el único en este trance. Señor César, ¿peligra mi matrimonio si la situación se prolonga en el tiempo?, ¿qué perspectivas hay de que vaya a más o se estanque?, ¿me recomienda sincerarme con mi esposa para entre los dos encarar el conflicto y hallarle remedio?

Aguardo impaciente su respuesta.
Afectuosamente suyo.
José.








bansky

En España solo ha habido dos periodos históricos repetidos en bucle: cuando nos matamos y cuando recuperamos el aliento para volvernos a matar

Tras leer los más de 500 comentarios que ha suscitado el artículo http://www.zendalibros.com/no-una-senora/.

Nota: Me cuentan que han eliminado los comentarios. Lo siento.

Este país es asombroso. Digno de estar siendo un experimento alienígena. Qué manera de odiar. Hasta las trancas. Presupuesto definidor de nuestra raza. ¿Cómo pudo arraigar la Inquisición en este huerto de la forma que lo hizo? Pues porque aquí ya éramos inquisidores avant la lettre. Hemos sido concebidos por los milenarios volteos de las órbitas celestes y el crisol climático mediterráneo para devorarnos. Tú nos das a 500 españoles, españolas, españolis, españolos o españolus una causa justa que defender ―la que sea, la más hermosa, solidaria y benigna del catálogo― y en dos semanas te la convertimos en una barbarie intolerante, fanática y sectaria.

  • ¿Y si a Carmen le agrada que le abran la puerta o le cedan el asiento en el bus? ¡Pues que se joda en nombre de la dignidad femenina!
  • ¿Y si a Luisa le desagrada que le abran la puerta o le cedan el asiento en el bus? ¡Pues que se joda en nombre de la educación!

Chimpún.

Como a todo fascista larvado nos repele el individuo, el nombre propio (¿quién gobierna un nombre propio?), y escarbamos el infierno en pos de un componente ideológico que eleve mi opción vital a palabra revelada por el Altísimo y dignifique mi mala uva. «Ojo, que yo no soy un bárbaro incivilizado, no se confunda usted. Esta inveterada rabia, chirriar de dientes, ceño estreñido y dedos agarrotados guardan un sentido: Dios, la unidad de España, el independentismo catalán, la revolución bolivariana, el feminismo, pelar el huevo duro por arriba, mear sosteniéndola con la zurda o recoger las caquitas del perro con la diestra».

Una causa que civilice mi barbarie, plis, y me permita ser un bruto con la conciencia tranquila.

Me repito, este país asombra. Solo incuba un problema. Que es real. Si fuera ficción, serie televisiva de HBO, yo no me perdía un capítulo.








Trust iCon

Quijano desmemoriado

En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme o pudiera ser que quisiera pero que la instancia no alcanzara sus pertinentes magistraturas, que para la memoria toda pendiente es cuesta abajo y echa a rodar por ella con tal donaire andariego que diríase que camina por su propio pie. Y quien pisa con su propio pie guarda su propio destino. Y su propio recorrido. Y no escribo su propia alma para que no me escarben segundas intenciones cuantos enemigos míos al acecho están. Y no debiera, digo de la memoria, porque si es nuestra y está en nosotros, que haga lo que se le manda cuando se le mande, como a la mano, que cuando con la voluntad le dejamos sancionado que acaricie a «esta» o apuñetee al «otro», la mano, a no ser que esté manca, quebrada o retuerta por la edad, acaricia a «esta» o apuñetea al «otro» como le fue dispuesto, aun a riesgo de que «esta» nos rechazare con displicencia o el «otro» nos devolviere el préstamo con cumplidos intereses, que no es potestad de la mano ni retocar ni meter boca a lo estipulado por el oficial del Tercio. Pero, ay, por desdicha, la memoria no la componen diez subordinados dedos y sus riendas no las gobiernan ni sus legítimos capitanes, nosotros mesmos, y atribuyéndome laureles de poeta para florecer lo veraz en una amable exageración (que el que exagera falta a la cantidad no a la verdad), sostengo que la memoria, sanguijuela arraigada, señorona y manipuladora de lo encarnado, lo mesmo nos oscurece un día que fue día, que clarea una noche que fue negrura, para suplirnos en nuestra vida y titiritearnos de igual manera que hacen esos que manejan los hilos de las marionetas, y les insuflan forasteros pareceres, intrusas opiniones, exóticos dictámenes y traspuestos criterios, hurtándonos no ya la hacienda, que es bien que por muy cotizado solo cuesta un precio, si no el resuello de seres vivos (que nadie más que Nuestro Señor puede tasarlo con justedad) de tal forma que nos deja no siendo nosotros en nosotros, mudándonos a vecinos contiguos de nuestra existencia y sustituyendo lo macizo por lo hueco, lo palpado por lo inventado, sin siquiera solicitarnos anuencia o darnos voz para ingeniarle título a la permuta. Así, pues, no uses la memoria y ella no te usará a su antojadizo capricho. Y en caso de que mis luces no te alumbren los reparos fíate de más encumbrados juicios, porque antes que esta villana pluma ya lo dejó escrito para provecho de individuos, haciendas y reinos, el octavo de los siete Sabios de Grecia, Fulgencio de Irvino:

Qué sabrá el recuerdo;
que no dice cuando dice,
que no calla en silencio.








www.streetartutopia.com

LO BREVE SI BREVE DOS VECES ABREVIADO (IX)

Titular el silencio
Pelusilleros y pegajosos,
caducados sueños
que se nos ombligan
como lapas;
porque se les quiere. Inútiles
y nuestros.




Exquisito en el sacrificio
Escogió un Beaujolais Morgon, maridaje ideal para carnes, y se arrojó al fuego.




El jardín trasero
Regó los cráneos. Olió fantasmas.




El nimio
―¡Oiga…! ¡Camarero…! ¡Oiga…! ¡Sírvame un…! ¡Oiga…! ¡Aquí…!




Etimología palpada
Pecó con todas y cada una de sus pecas.




Tacto panorámico
Los 90 grados
de la navaja de afeitar
hundidos en la mermelada
de ciruela.

Por favor,
no me cuentes el aire,
poeta.




¿Listo? ¿Preparado? ¡Ya!
18 años y dos poéticas escritas.




Picassiano
Que la inspiración nos pille respirando.




Pon un fármaco en tu vida
Dudo, luego me medico.




Arruga
Cauce de lágrimas.




Vivir en epitafio
Hay ahoras que no pasan.




Cementerio
Mascar larvado.




Espejo
Más que lo que soy
soy lo que me falta;
me lo gotea en cada reflejo
el reloj de carne.








Paisajes y paisanajes

Paisajes y paisanajes