Diccionario Fraseológico Documentado de los Dimes y Diretes de Malcuernilla del Álamo Alto

Manual muy propio para entenderse con su paisanaje como las personas que son personas: hablando.

UN COMPLEJO. Aplíquese este dime y direte a cuando no acertamos a comprender lo que nos habla el paisano aunque las palabras se le entienden una detrás de la otra.

En el suponer que Marcial nos confesara:

          «Le he cogido repelús a decir Baracaldo».
          «En mi familia no cagamos en domingo».
          «Yo mezclo vino con gaseosa con el paraguas abierto».


Cabe responder:

          «Eres un complejo, Marcial».



CRECER ES OBRAR DIFICULTOSO. Dime y direte que manifiesta morriña de aquellos entonces en donde éramos rapaces faltos de conocimiento del mundo y sus reversos tenebrosos, y todo era un pestañear sin gastar intención ni ponerse en la cuenta, y llamábamos «Almorrana» al perro por vender gracias y no haber pesado todavía la palabra.

En el suponer que Marcial nos confesara:

          «Qué envidia los críos. A mi edad todo es “empreocuparse” y perder el sueño».

Cabe suspirar profundo y responder:

          «Crecer es obrar dificultoso, Marcial».



EL QUE VIAJA SE MUERE IGUAL. Viajar desocupa de personal los pueblos y está muy estudiado por todas las ciencias que no agranda la salud. Utilícese para rechazar las invitaciones que tengamos atravesadas.

En el suponer que no nos apeteciera la propuesta de Marcial:

          «Vente al estanco a por tabaco».

Cabe responder:

          «El que viaja se muere igual, Marcial».

A Marcial se le murieron dos tíos abuelos viajando. No los rozó en demasía pero eran familia y los dimes y diretes sobre este particular pudieran empujarlo a bravo, depende del vino que arrastre. En caso de que embistiera —está en su derecho, la familia es familia aunque la queramos despeñar— invoque este Diccionario Fraseológico patrocinado por la concejalía de cultura de la villa, que lo peripuesto del ayuntamiento y sus membretes oficiales le causan impresión y pudiera ser que se aplacase. De no surtir efecto salga corriendo y acójase a sagrado en la iglesia.

A Marcial le asusta la iglesia. Una tarde echó la meada junto a don Luis, el párroco, y el badajo de borrico de este le pareció rabo de Satanás. Desde entonces no pisa la iglesia por creerse que el Maldito, transfigurado en don Luis, la ocupa en arriendo y que durante cada comulgar ceba a la parroquia con las mantecas del Anticristo.



DIOS EXISTE PORQUE LE SALE DE LOS COJONES. Dime y direte con el que se zanja una conversación en el supuesto de que el otro paisano se nos esté, por tontería o mala fe, trepando a las barbas. Empléese también para no ofrecer explicaciones, que a quien demanda una explicación no lo mueve entender la respuesta sino corregirla. Y que no rezarle a Dios no tiene por qué condenar al Infierno, allá cada cual con su gusto al salar, pero venir a tocarnos las colgaderas vaya que sí.

En el suponer que Marcial nos diera por saco repetidamente:

          «¿3x3 siempre es 9?».
          «Que sí, Marcial».
          «¿Siempre?».
          «Que sí, Marcial».
          «¿Y debajo del agua?».
          «También, Marcial, 3x3 es 9 debajo del agua».
          «¿Y lloviendo?».
          «Igual que al solano».
          «¡Qué misterio las tablas de multiplicar! ¿Y si me encaramo al cerro del Mular,
          4x4 sigue siendo 16?».


Cabe responder:

          «¡Ea, Marcial! ¡Que Dios existe porque le sale de los cojones!».



ESOS SUELOS NO NOS SOSTIENEN. Con este dime y direte se pone de manifiesto que el tema de conversación ni nos va ni nos viene, ni nos da de comer ni nos quita el hambre, y que estamos encaprichados por vagueo con la charla cuando lo que nos sobran son obligaciones y asuntos de más sustancia.

En el suponer que Marcial nos saliera con que:

          «Yo no me creo que se allegasen a la luna».

Cabe responder:

          «Esos suelos no nos sostienen, Marcial. Y echa un ojo que las Genaras vienen de paseo y
          están tan bonitas como soles de Levante».


Marcial anda muy sentido con la mayor de las Genaras. Y pudiera suceder que un requiebro a Amalia, la mayor, le sentase peor que mentar a sus dos tíos abuelos muertos de un viaje. Ante cualquier mal pronto, recordamos, primero el ensalmo del ayuntamiento y luego echen a correr hasta la iglesia.



PRONTOS / IDEAS / POSTURAS / BAILES DE BORRICO ESCOCÍO. Dime y direte donde se retrata el comportamiento del borrico que en plena estación del juntamiento anda muy garañón, pero al no rondarle hembra se restriega el badajo contra tapias y vallados provocándose múltiples escoceduras y arañazos.

En el suponer que Marcial nos pidiera opinión sobre una copla que le ha dedicado a Amalia:

          «Amalia de mis entrañas,
          ¿por qué no jugamos al teto;
          tú te agachas y yo te la…».


Cabe responder antes de que Marcial cierre la rima:

          «¡Tienes ideas de borrico escocío, Marcial!».



CUANDO LA VIRGEN SE ECHA A PUTA. Refiérese al asombro que nos produce el sujeto que no ha matado una mosca en su vida y la tarde que le pega un mal volunto carga la escopeta con postas de jabalí y se lleva por delante a cuarenta y cuatro.

En el suponer que Marcial nos demandara:

          «¿Por qué la Amalia rondará tanto la casa del maestro?».

Cabe responder:

          «Pues sí que ha refrescado esta noche, Marcial».

En este suponer hay que responderle a Marcial lo señalado. Insistimos, lo señalado. Rogamos no replicar con el dime y direte que pertoca porque entonces no habrá basílica de San Pedro o colegio cardenalicio con cipotes como horda satánica que nos valgan.



ESCRIBIR LA BIBLIA MEANDO. Alude a tarea imposible por inútil, porque una meada no da para tanto, pero en la cábala de que se nos pusiera en la voluntad hacerlo y dispusiéramos del terreno y tras mucha perseverancia y práctica lo lográramos… ¿a qué tanta cabezonería? Con los primeros de mayo aguaceros la caligráfica meada al carajo.

En el suponer que manejásemos noticias de que Julián, el maestro, le anda a la Amalia y la tiene con el seso calentado de tanta copla leída y se nos viniera Marcial y nos dijera:

          «Voy aprender a leer para así tener conversaciones instruidas con Amalia».

Cabe responder:

          «Vas a escribir la Biblia meando, Marcial».

Lo ya mentado; el ensalmo y si fuera menester una carrera hasta la iglesia.



SI LA ABUELA HA SALIDO DE ESTA LLEGA A MINISTRA. . Aplíquese este dime y direte a cuando le deseamos una larga vida al paisano que le ha ido de un pelo y se ha visto con las malvas florecidas en la tripa.

En el suponer que Marcial, blanco como la leche, nos dijera:

          «La coz de la mula me pasó a un dedo de la sien».

Cabe responder:

          «Venga, Marcial, recobra el color, que si tu abuela ha salido de esta llega a ministra».

Origen del dime y direte: Francina Galiano fue una vecina de Malcuernilla allá por cuando Isabel II regía las Españas. Ya anciana se cayó del campanario porque era mujer moderna y le gustaba mirar estrellas con un telescopio. Aunque quedó muy impedida sobrevivió al batacazo para admiración del pueblo y de un secretario de la corona que lo estaba censando. Este pasó nota del portento a la capital donde los clérigos que cloqueaban en torno a la soberana solicitaron el traslado de Francina por creerla milagrera. De esta forma Francina Galiano acabó en la Corte madrileña de la época, encamada, con el habla muy escueta, sin responderle la mitad diestra del organismo, pero convertida en una de las favoritas de Isabel II a la que remediaba las escoceduras, sangrías y dolamas propias de las hembras por ser también su regia persona muy aficionada a los telescopios, los campanarios y mirar estrellas.



MORIRSE PARA ADENTRO. O pensar. Que cuando al pensar no se le saca utilidad, no es pensar, es estarse quieto parado. Y tales composturas y decaídos ánimos, aunque sin ataúd y mortaja, mucho tienen de estar enterrado.

En el suponer que Marcial nos declarara:

          «La Amalia me ha nublado las entrañas. No me la llevo al olvido».

Cabe responder:

          «Resucítate a la vida, Marcial, y deja de morirte para adentro».



QUERER DONDE NOS QUIERAN. Que lo peor de sembrar en piedras no es no cosechar nada, sino el tiempo que te tiras creyendo que cosecharás algo. En asuntos de amoríos ningún dime y direte atina tanto como este, porque en las novelas y parientes inventos se podrá querer con el corazón, pero aquí abajo, donde los eruptos y el peerse, hay que querer con la cabeza que para eso nos puso Dios el entendimiento en ella.

En el suponer que Marcial nos revelara:

          «La Venancia, la pequeña de las Genaras, me parece que me ríe las gracias».

Cabe responder:

          «Hay que querer donde nos quieran, Marcial».








David Seymour

2 Comentarios:

jonhan dijo...

Jajaja: «Pues sí que ha refrescado esta noche, Marcial».

GRACIAS,:)

P MPilaR dijo...

Con el Marcial no hay quien pueda.
Ni con que se mee uno de meada limpia y el párroco, tan contento!
*por estas que mañana, festorro y más
y la virgen nos lo proteja [al Marcial]

bss

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