3/28/2018

Cierto decalaje emocional: las insípidas bragas de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena

Vivirse conservando todos los puntos del carnet.
Sin viajar el extravío.
Sin añadir balas extra al revólver.
Sin igualar la apuesta del carmín corrido.
Mecanografiar culitos de bebé en cada sobo.
Y que la policía apalee manteniendo el tratamiento de usted.
Una ruleta rusa para Epi y Blas.
Un sadomaso de chuches y Nenuco.
Aguado el vocabulario sexista hasta porcentajes no gravosos para la convivencia.
Entre el Big Bang Theory y la clase de pilates.
Delicadamente riñonados.
Melodiosamente jadeantes.
Y sudorosos dentro de los parámetros «higiénicoafectivos» estipulados por los apóstoles de Oprah.

Y cuando van y lo consiguen
—los que lo consiguen—
tienen la desfachatez,
además,
de pedirle
sabor
al amor.








Juan Manuel Diaz Burgos

1 Comentario:

P MPilaR dijo...

Es que son la irresistibilidá
sabor pollo al caramelo.
Balas no hay más que unas.
O dos?